Cumplidos los 20, lejos de su casa materna, arrimado en la casa de tía Lola; sin trabajo, estudios en abandono, con una muchacha “preñá” aguardando en el campo, desorientado; a penas encuentra una puerta semi-abierta, y sin pensarlo dos veces penetra. No era lo que buscaba, pero “cuando el hombre se va a caer, de […]...