El ambiente abrazador de las navidades se apodera de los dominicanos. Sin importar raza, color, condición social, económica, política o religiosa; todos, unos más, otros menos, nos dejamos arrastrar por la magia de la época más alegre de cada año, pero como el rio creciente, de manera incontrolable, las corrientes festivas navideñas traen de todo. […]...