Desde pequeño mi hijo Ignacio fue muy ahorrativo. A partir de los cinco años inicio tal buen hábito que solo vine a cuantificar años después. Como a sus once años, me fijé que tenía una cajita de seguridad y, con curiosidad, le pregunté lo que llevaba dentro. “15,000 pesos, 150 dólares y como 50 euros, […]...