MI perrita me avisó lo que sucedía con mi hijo

In Opiniones
marzo 25, 2016
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Por Tony Pina

TONY PINACamino, y no soy yo quien camina; veo, y tampoco creo que soy quien vea lo que a mi alrededor acontece. Siento mis sentidos embotados. No asimilo ni siquiera los árboles que me rodean, y es entonces que busco refugio en quienes me miran y saben por intuición lo que me pasa: mis adorables perritos.
Susy, mi adorable Susy, (¡tan cariñosa y atenta para conmigo!) me advirtió a tiempo la mala noticia que horas después recibiría, pero jamás por mi mente pasó que era inminente.
Esa madrugada del pasado martes, cuando murió mi hijo, no dejó Susy de ladrarme; me pedía con sus ojos que me levantara de la cama.
Y cuando la complací y me fui a sentar en la sala, se sentó en mis piernas y comenzó a besarme. Sus ojos eran de tristeza, pero yo ignoraba el por qué de su actitud.
La regañé pero ella seguía inquieta, ladrándome.
Y ya en la madrugada, cuando encendí el celular, comencé a leer los mensajes que mi hijo, aún consciente, me decía: “Papi, estoy malo. Ven, ven. Te quiero.”
Supe entonces que el final de su vida estaba cerca. Ya en la Plaza de la Salud, esperando que me quitaran el mapa y me hicieran un electrocardiograma, mi dilación en llegar a la sala donde estaba lo desespero más aún.
“Rafael, ya casi voy. No te desesperes. Ya estoy en la plaza, me están quitando el mapa. Iré donde ti tan pronto. Por favor, aguárdame un momentito”, llorando le escribí por Whatsapp.
Y al llegar a su habitación, al verlo tan impotente, diciéndome: “No me dejes morir, papi; me estoy muriendo. ¿Por qué te dilataste tanto?”.
Y ya no pude más… Mi corazón me abatía por completo. Horas después, Rafael, mi hijo del alma, cerró sus ojos para siempre. (Tony Pina).

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