Las cosas del día a día en la campaña electoral

In Opiniones
marzo 7, 2016
0 Comments

MARINO RAMIREZ DOSPor Marino Ramírez Grullón
Estamos en campaña electoral para mayo, tenemos además de los candidatos presidenciales, infinidad de aspirantes entre senadores, diputados, alcaldes, regidores y todos los demás.
Esta gente sale y recorre el país, esto sucede cada cuatro años,” elegantes vehículos, nada de pobreza ya que la gente si no ve jeepetas, y otros cuatro ruedas de lujos no vota”, esa parece la visión de los candidatos.
Esos vehículos de lujo andan todo el país con sus aspirantes encima en busca del voto ciudadano, a ver quién resulta ganador.
Se promete de todo en campaña, resolver grandes problemas nacionales, regularmente difíciles de cumplir.
Lo que no ven los candidatos no importa el puesto que sea, o la posición que se busque son los problemas del día a día que envuelven a las comunidades.
Las calles inservibles, la falta de agua potable, recogida de basura, alumbrado eléctrico, en fin pequeñas cosas que hacen el diario vivir de la gente.
Más bien, el paso de una caravana de lujo por un lejano campo o un barrio arrabalizado parecería una burla a sus residentes, pero esto sucede cada fin de semana durante las campañas electorales.
Los candidatos a presidentes deben conocer metro por metro cada rincón del país ya que recorren el territorio nacional varias veces durante las campañas electorales, al final cuando llegan al poder poco recuerdan de eso.
Inician grandes mega obras que nada tienen que ver con sus programas de gobierno o promesas realizadas.
Los de Alcaldías ni siquiera pueden señalizar una calle o numerar una casa, eso es percata minuta.
De arreglar semáforos de ni hablar, sólo ejecutan la recogida de basura y porque es un negocio corporativo donde tanto Alcaldes como regidores tienen sus ganancias particulares.
En fin, esta es la campaña, más bien parece un carnaval por los vistosos colores que adornan cada vehículo partidario o grupo de apoyo.
Los costos de campañas electorales son incuantificables, ciertamente no se sabe cuánto se gasta en una campaña, esto al margen de los más de mil millones de pesos que aporta el Estado de los fondos públicos a las organizaciones partidarias.
No se tiene ni idea si esos partidos presentan pruebas físicas de sus gastos sobre la inversión estatal.
Esa es la campaña, donde el día a día de los ciudadanos es lo último que se toma en cuenta.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *