Eliud Encarnación: Aída, una escritora para nuestra época

In Opiniones
junio 28, 2018
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Si revisamos nuestras redes sociales, nos damos cuenta de que todo/as tenemos entre nuestros contactos a alguien que critica la sociedad patriarcal y racista en la cual vivimos. También, contamos con el/ la que defiende un estilo de vida verde y orgánico. Y no podemos olvidar a ese/a amigo/a que escribe a su manera, sin importarle romper con la normativa literaria. Estos temas que quizás parezcan mainstream, también le inquietaron a una escritora dominicana del siglo pasado, llamada Aída Cartagena Portalatín.

Ella nació en Moca, se cree que en junio del 1918. A pesar de que tenía que luchar contra muchos prejuicios, pues era una mujer negra soltera, no se dejó vencer por eso y alcanzó un doctorado en Humanidades en la Universidad de Santo Domingo. Además, estudió un posgrado en Teoría de las Artes y Museología en la Universidad de Louvre (Francia).

Aída escribía poesía, de hecho publicó muchos poemarios como: Víspera del Sueño, Una mujer está sola, En la casa del tiempo, entre otros. Luego de esta etapa, ella dio el paso hacia la narrativa. Escribió dos novelas: Escalera para Electra; La tarde en que murió Estefanía; y un libro de cuentos: Tablero. En estas obras narrativas, podemos ver esas inquietudes que mencioné al principio: ¿Cómo viven las mujeres en una sociedad que atenta contra su dignidad? Por qué hay gente que es racista? Qué pasará con este mundo en el cual se destruye la naturaleza para ganar dinero? Qué significa escribir “correctamente”?

Género y raza fueron dos cuestiones que la hicieron pensar mucho. Por ejemplo, en el cuento La llamaban Aurora, el personaje es una chica negra que sufre por su aspecto: “El italiano hijo de su mamma, que me hala el pelo y dice negrita fea” (Tablero, 1978). Pero, ella no le da mente a ese bullying y reivindica su negritud: Mis cabellos “duros, si nací con ellos así, así se quedan. Lo absurdo es que me discriminen”.

Por otro lado, es evidente como Aída criticaba el daño que nuestro modelo económico ejerce sobre la naturaleza. En su novela Escalera para Electra vemos como se rebela: “Los campos quemados. Los animales se vuelven esqueletos. Se queman de sed bajo los árboles. Dicen que la bomba es la culpable”. El mundo natural sometido a las consecuencias del ¿desarrollo? tecnológico.

En cuanto al ejercicio de la escritura, algo que me fascina de Aída es que no le gustaba limitarse a la narración convencional. Ella creía que si una persona se dedica al arte, tiene que experimentar. Aída escribía como nosotros lo hacemos ahora: usando palabras del inglés o de otros idiomas, saltando de concepto a concepto, de manera que su obra no tiene un sentido inmediato, y en casi todas las ocasiones, asedia el propio sentido. Compara su escritura con el cine de Fellini (debido a los cambios de velocidad de filmación), y con la música de Stravinsky. No se limita al “arte tradicional”. Al inicio de Tablero, hay un diálogo al respecto:

– ¿Sabe usted que existen varios textos sobre el arte de escribir cuentos?

–Este no es uno.

Por igual, en Escalera para Electra la narradora “se pone revoltosa” y no le interesa justificar si su obra es una novela convencional o no: “Esto no es una novela. Esto es…¿Qué, carajo, entonces? Esto es lo que quiere Helene” (2004:31).

Gracias a estas características que hemos visto en su obra (además de otras claro está) la académica cubana Luisa Campusano afirma que Aída Cartagena Portalatín es la escritora dominicana más importante del siglo XX, porque su obra tiene un alcance en el tiempo. Es decir, lo que Aída escribió fue importante en su época, y todavía tiene cabida en la literatura y la sociedad contemporáneas. Como dice el escritor Rey Andújar en su ensayo Formas del ascenso, esto no significa que Aída haya sido la mejor novelista dominicana o la poeta representativa de una femineidad. Para Andújar, la afirmación de Campusano se traduce en la pertinencia que Aída posee en distintos periodos históricos. La importancia de un/a escritor/a se demuestra en la medida en que haya vislumbrado el futuro desde su pasado. Aída logró percibir estas cuestiones comunes de la sociedad posmoderna. ¿No me crees? Entra a tu Facebook o a tu Twitter, y verás mucha gente hablando de lo que ya Aída Cartagena Portalatín había escrito hace años.

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