El 75 Aniversario de la ONU: Los derechos fundamentales y las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos

In Opiniones
octubre 9, 2020
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Primera parte

Por José Manuel Jerez.-Al leer la “Carta de las Naciones Unidas” podemos apreciar, desde su preámbulo, la importancia conferida a los derechos fundamentales, no obstante en su propósito solo se establece: mantener la paz y la seguridad internacionales, el cual, con el discurrir del tiempo, los Estados miembros se han dado cuenta que el logro de éste no sería posible sin la protección de los derechos humanos y el desarrollo de los pueblos, deviniendo hoy en día, además de mantener la paz y seguridad internacionales, los derechos fundamentales y el desarrollo, los tres pilares en que descansa el sistema de las Naciones Unidas.

Si bien el término “Naciones Unidas”, fue acuñado por el Presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt y utilizado por primera vez el 1 de enero de 1942, en plena guerra mundial, cuando representantes de 26 naciones aprobaron la “Declaración de las Naciones Unidas”, no fue sino en el año 1945 que ésta tuvo su nacimiento, cuando representantes de 50 países, entre los que se encontraba representada República Dominicana, se reunieron en San Francisco en la “Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional”, para redactar la Carta que daría origen a la más importante e influyente Organización Multilateral del mundo, en base a las propuestas preparadas por los representantes de China, la Unión Soviética, el Reino Unido y los Estados Unidos, en Dumbarton Oaks, EEUU, entre agosto y octubre de 1944. La Carta fue firmada al termino de la Conferencia de San Francisco, el 26 de junio de 1945, empezando las Naciones Unidas a existir oficialmente el 24 de octubre de 1945, después que fue ratificada por China, Francia, la Unión Soviética, el Reino Unido, los Estados Unidos y la mayoría de los demás signatarios. En la actualidad, 193 Estados son miembros de la Organización, los cuales están representados en la Asamblea General. El Día de la Naciones Unidas se celebra todos los años en esa fecha, arribando en este mes de octubre a su 75 aniversario.

En efecto, tres años después del nacimiento oficial de las Naciones Unidas, en el año 1948 tiene lugar la “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, documento que marca un hito en la historia de los derechos fundamentales. La Declaración fue elaborada por representantes de todas las naciones del mundo con diferentes antecedentes jurídicos y culturales, la cual fue adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre, mediante la resolución 127 A (III), “como un ideal común para todos los pueblos y naciones”. Aunque la Declaración Universal de Derechos Humanos, tal como su nombre lo indica, no es vinculante para los Estados miembros de la Organización, ésta, conjuntamente con el “Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos” y el “Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales”, con sus Protocolos Facultativos, que sí son vinculantes, forman la muy reconocida, “Carta Internacional de Derechos Humanos”. Una serie de Tratados Internacionales y otros instrumentos adoptados desde  

1945 han aumentado la Legislación Internacional de Derechos Humanos.

El tema de los Derechos Humanos (generalmente llamados así en los Tratados Internacionales), o derechos fundamentales (cuando son reconocidos en las Constituciones de los Estados), que como se dijo, junto al desarrollo y al mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, constituyen los tres pilares fundamentales de las Naciones Unidas, ha tenido, después de la Declaración Universal de Derechos Humanos, un enfoque y tratamiento especial en dicha Organización; más aún, la misma Carta fundacional de la ONU, menciona siete veces el término “derechos humanos”, lo que no deja duda, que desde su inicio, su promoción y protección son objetivos fundamentales y principios rectores de la Organización.

Se hace necesario tener presente, que si bien es cierto que después de la entrada en vigor de la Carta de las Naciones Unidas, y muy especialmente, después de la Declaración Universal de Derechos Humanos en 1948, la Asamblea General ha adoptado numerosas resoluciones en materia de derechos humanos, éstas no son vinculantes para los Estados miembros de la Organización, ya que a la luz del Derecho Internacional no constituyen verdaderos Tratados Internacionales, más bien constituyen principios, valores y directrices que los Estados están en el deber de acoger, pues coadyuvan a los fines de éstos: al pleno desarrollo de sus habitantes con énfasis en la Dignidad Humana inherente a cada ser humano por el solo hecho de ser persona y la cual constituye el fundamento de todos los demás derechos. Desde su fundación hasta nuestros días en la Organización de las Naciones Unidas solo han sido ratificados diez Tratados Internacionales sobre derechos humanos. Cada uno de estos Tratados ha establecido un comité de expertos encargados de supervisar la aplicación del mísmo por los Estados Partes. Algunos de los Tratados se complementan con protocolos facultativos relativos a preocupaciones especificas. Antes de los dos Tratados ya mencionados que junto a la Declaración forman la Carta Internacional de Derechos Humanos, firmados ambos el 16 de diciembre de 1966 y entrando en vigor diez años después, en 1976, se firmó la “Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial”, el 21 de diciembre de 1965, siento éste el primer Tratado de Derechos Humanos adoptado por la Organización de las Naciones Unidas, entrando en vigor el 4 de enero de 1969, de conformidad con el articulo 19 de la misma Convención. El cuarto tratado en ser firmado fue la “Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer”, el 18 de diciembre de 1979, entrando en vigor el 3 de septiembre de 1981 de conformidad con el articulo 27 (1). Lo mismo ha sucedido, siguiendo la cronología, con los demás Tratados Internacionales sobre derechos humanos firmados y ratificados por los Estados Miembros.

Así las cosas y ante tan variados instrumentos de derechos humanos, cabe preguntarse ¿cómo promueve y protege la ONU los derechos humanos? Con la Declaración Universal de Derechos Humanos nace la “Comisión de Derechos Humanos”, podría decirse, con justa razón, que es la Comisión la que hace realidad la Declaración. La Comisión de Derechos Humanos viene siendo la entidad ejecutora de los postulados contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, teniendo a su cargo los principales temas, incluyendo la cuestión de la violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales en cualquier parte del mundo, así como el establecimiento de

normas sobre derechos humanos, como las relativas al derecho al desarrollo, los derechos civiles y políticos, los derechos económicos, sociales y culturales, la eliminación de la discriminación racial, la tortura, los derechos del niño, entre otros. El 15 de marzo de 2006 la Comisión fue sustituida por el Consejo de Derechos Humanos, creado por la Asamblea General y compuesto por 47 Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas.

Pero lo que en realidad marca un antes y un después en materia de derechos humanos en el seno de la ONU es la muy concurrida y fructífera “Conferencia Mundial de Derechos Humanos”, celebrada en Viena en 1993. En palabras de Ban ki-moon, “fue un hito en la historia de las Naciones Unidas y en la lucha de la humanidad por los derechos humanos universales”. En esta Conferencia se aprobó la “Declaración y el Programa de Acción de Viena”, que entre importantísimos temas, puso de relieve el carácter indivisible e interdependiente de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos, que se refuerzan mutuamente. Se reforzaron importantes principios, entre ellos, la universalidad de los derechos humanos y la obligación de los Estados de acatarlos.

En la Declaración y el Programa de Acción de Viena, la promoción y protección de los derechos se confirmó como un elemento central de la identidad y el propósito de las Naciones Unidas, lo que llevó a adoptar la crucial decisión de establecer el cargo de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Menos de seis meses después de la celebración de la Conferencia, la Asamblea General aceptó esa recomendación y ello dió lugar a la creación de la “Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos”, ACNUDH. Cada vez que esos derechos se violan o son amenazados, la voz del Alto Comisionado se levanta en favor de la dignidad y rendición de cuentas.

Uno de los resultados más concretos de la “Conferencia y el Programa de Acción de Viena”, el que abordaremos en la segunda parte del presente trabajo, dada su importancia nacional e internacional, es el reconocimiento mundial de las “Instituciones Nacionales de Derechos Humanos”, en la promoción y protección de los derechos fundamentales. A comienzo de los 90 había menos de diez instituciones de este tipo; actualmente hay mucho más de 100, internacionalmente acreditadas.

El Autor es abogado, con estudios de Maestría en Derecho Administrativo y Procesal Administrativo; Derecho Constitucional y Procesal Constitucional. Diplomado en Ciencias Políticas y Derecho Internacional, por la Universidad Complutense de Madrid, UCM.

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